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abogado procesalista Málaga

¿Buscando un abogado procesalista Málaga? Si es así, está Ud. en el lugar indicado. Somos especialistas en derecho procesal civil y Penal.  Si bien la principal labor del abogado se circunscribe a la defensa del cliente ante los Juzgados y Tribunales, lo cierto es que no todos los miembros de un despacho intervienen con frecuencia en sala. Distintas razones como la especialidad del abogado, la organización interna del despacho o incluso la falta de habilidades lo justifican. De hecho, un segmento importante tiende a evadir dicha intervención. No obstante, el trabajo en el foro es fundamental para el abogado, ya que el acto del juicio, sea cual sea el orden jurisdiccional, es el momento cumbre para la defensa del caso y el lugar en el que, frente al adversario, habrá que desplegar todas las habilidades que conforman nuestra profesión.

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Con dichos antecedentes, en el presente post vamos a examinar algunas de las cualidades que, a nuestro juicio, tienen nuestros abogados procesalistas. (abogado procesalista Málaga).

NUestros abogados procesalistas, sobre todo, estudioso. La defensa del asunto requiere siempre el conocimiento de las normas, doctrina y jurisprudencia aplicable al caso, ya que en la fase de informe o conclusiones deberá razonar debidamente su petición. Si es él quien ha llevado el asunto desde el principio, es obvio que su estudio previo al juicio estará más asentado y requerirá menor esfuerzo; pero si los antecedentes proceden de otro compañero, deberá realizar, antes del juicio, un estudio profundo de la materia.  (abogado procesalista Málaga).

Ser organizado es igualmente una habilidad esencial. Al conocer con la suficiente antelación la fecha de nuestra intervención, nuestros abogados procesalistas se organizan cuidadosamente para preparar las dos fases fundamentales del juicio: práctica de la prueba y conclusiones. Para ello, deberá saber manejar criterios de organización y gestión del tiempo estableciendo los hitos temporales para la preparación del caso. No hay nada más desastroso para un abogado que prepararse un juicio el día antes de la vista, salvo, claro está, en aquellos casos en que las circunstancias del caso no han permitido la preparación (sustitución de otro compañero, encargo repentino, etc…).

Vinculado a lo anterior se encuentra la constancia y disciplina. La constancia es la virtud que nos lleva a que, una vez tomada una determinación o decisión concreta, se lleve a cabo lo necesario para alcanzar las metas aunque surjan dificultades externas o internas o disminuya la motivación personal, gracias a un esfuerzo continuado para pasar a la acción venciendo las dificultades. Sin disciplina será difícil la preparación de un juicio, máxime cuando, como hemos visto es imprescindible un estudio y preparación bien gestionada del caso, y que duda cabe que durante su preparación surgirán dificultades y adversidades como por ejemplo los imprevistos o la acumulación puntual de trabajo.

El abogado procesalista nunca dejará nada al azar. Todo juicio requiere la determinación clara de la estrategia a seguir; la preparación de los interrogatorios, tanto de nuestros testigos como a los de la parte contraria, y la preparación del informe. Todo, absolutamente todo, debe estar medido y previsto. Sorpresas, las mínimas.

Relacionado con lo anterior se encuentra la capacidad de concentración. En estrados, el abogado deberá conocer la “topografía de la sala” y estar permanentemente alerta y centrado en todo lo que ocurre a su alrededor  no perdiendo de vista ningún detalle que pueda ayudar a su defensa. Precisamente, el ingenio y la capacidad de reacción será clave en juicio.

En sala, los abogados deben ser grandes comunicadores: son elocuentes e imaginativos e ingeniosos, lo cual es fundamental ya que en el foro se producen numerosas situaciones en las que los abogados deben comunicar con eficacia: los interrogatorios, las aclaraciones al Juez o a las partes, el informe. Un abogado en sala debe aspirar a ser cada vez un mejor orador. Para ello, deberá perfeccionarse no solo técnicas de oratoria, sino igualmente en habilidades para la práctica eficaz de los interrogatorios.  (abogado procesalista Málaga).

En estrado, el abogado deberá tener aplomo y dignidad y no se debe mostrar con aire encogido. La pusilanimidad debilita la fuerza persuasiva del informe y, sin mengua de la consideración y del respeto debido al Tribunal y a las partes, el orador forense ha de tener presente que no es ni un superior ni un subordinado, en cuanto tal orador, sino el portavoz de un derecho autónomo, el de la libertad de defensa.  (abogado procesalista Málaga).

En fin, estas son algunas, pero no todas, las cualidades que a nuestro juicio debe tener todo abogado que interviene en el foro y que, como puede concluirse fácilmente, representan por sí solas, un fiel reflejo de lo compleja, difícil y sacrificada que es nuestra profesión.  (abogado procesalista Málaga).

Dicho lo anterior, vamos a conocer en sí, que es el derecho procesal.

El derecho procesal es el conjunto de normas que regula el proceso judicial, es decir, que regula los requisitos, el desarrollo y los efectos del proceso.

El derecho procesal es una rama del derecho público que incluye al conjunto de actos mediante los que se constituye, desarrolla y determina la relación jurídica que se establece entre el juzgador, las partes y las demás personas intervinientes. Dicha relación jurídica tiene como finalidad dar solución al litigio planteado por las partes, a través de una decisión del juzgador basada en los hechos afirmados y probados, y en el derecho aplicable.

El derecho puede dividirse en una gran cantidad de ramas y especializaciones, cuyo objeto de estudio se centra en diversos aspectos de la realidad. En el caso del derecho procesal, se trata de aquél que está orientado a los procesos criminales y civiles y se encuentra encuadrado dentro del Derecho Público.

Derecho procesal  (abogado procesalista Málaga).

El derecho procesal, por lo tanto, es la división del derecho que tiene como finalidad supervisar a los individuos involucrados en los procedimientos judiciales y organizar los tribunales que se encargan de impartir justicia. Según lo explica nuestro director, se dice que el derecho procesal es de orden público debido a que incluye aquellas normas de orden público que han sido establecidas con el fin de garantizar la conveniencia social.

El derecho procesal está compuesto por todas aquellas normativas que permiten regular las diversas facetas jurisdiccionales del Estado que establecen los procesos que el derecho positivo debe seguir en situaciones concretas.

Los conceptos básicos del derecho procesal son la acción (un sujeto pide a la jurisdicción que se exprese acerca de un cierto caso), la jurisdicción (vinculada a la obligación que tiene un tribunal de dictaminar una sentencia, difundirla y ejecutarla de acuerdo a la legislación vigente) y el proceso (todas las acciones judiciales que tienen la finalidad de lograr que el derecho material se efectivice).  (abogado procesalista Málaga).

Se considera que el derecho procesal es formal (regula la jurisdicción), autónomo (no se somete a la subordinación de otras áreas del derecho), instrumental (ya que es una herramienta para que se cumpla el derecho sustantivo) y de derecho público (se encarga de la competencia del tribunal).

El derecho procesal puede dividirse en diversas ramas de acuerdo a los procesos en los que se involucra. Así, es posible hablar de derecho procesal penal, derecho procesal civil, derecho procesal administrativo, derecho procesal laboral o derecho procesal constitucional.  (abogado procesalista Málaga).

De acuerdo al tipo de derecho que sea sometido a juicio de un tribunal, el proceso contará con características específicas. Los derechos a discutir pueden ser de tipo privado (donde son juzgados mediante el proceso civil), de relación laboral (que será juzgado a través de un proceso laboral), administrativo (donde el proceso se denomina contencioso-administrativo), y, en caso de delito o falta, serán juzgados a través del proceso penal.

En lo que respecta a los órganos encargados de fallar al respecto, poseen una facultad que les permite actuar exigiendo la aplicación de ciertas normas jurídicas concretas.

La relación que se establece entre los órganos jurisdiccionales y quien debe hacer cumplir el fallo que ellos determinan, se llama relación jurídica procesal.

Cuando existe un conflicto y se prescinde de la autodefensa es cuando surge el Derecho Procesal; entonces, el Estado asume el papel de tutor sobre los derechos de los individuos, intentando actuar con justicia y respeto para decidir de qué forma debe resolverse tal conflicto.  (abogado procesalista Málaga).

Sea cual sea el derecho que se esté juzgando, al fallarse la sentencia se establece un plazo de tiempo en el cual los efectos de la Ley Procesal deben ser respetados; en caso de que en el transcurso del mismo se dicte una nueva ley que pueda modificar las normas del procedimiento, dicho proceso deberá ser contemplado nuevamente por el Órgano de Jurisprudencia adecuado para decidir la validez o no de la permanencia de dicha sentencia.

Origen del derecho procesal

El primer pueblo que manifestó una organización para enjuiciar el comportamiento de los individuos fue Grecia. Si bien no se conoce con certeza cuáles eran las características de esa administración de justicia, sí podemos asegurar que fue uno de los primeros pueblos en actuar en una seudo democracia.

Dentro de lo que se conoce de la Antigua Grecia, puede saberse que su organización jurisdiccional respondía a dos características: la especialidad (dividiendo los conflictos en civiles o penales) y la colegialidad de sus órganos(cada persona que colaboraba en la resolución de los conflictos tenía una especialidad, y el órgano jurídico se hallaba formado por un grupo plural de personas).

Existía en Grecia el tribunal heliástico, que se reunía a debatir a plena luz del día en la plaza pública acerca de la mejor forma de guiar el porvenir de la comunidad. Dicho grupo estaba formado por personas elegidas por el pueblo, de una buena reputación y que no tuvieran deudas con el fisco. Ellos eran los encargados de atender los delitos que se cometían y de decidir una sentencia para los delincuentes.  (abogado procesalista Málaga).

Podríamos decir que en ese período de la historia surgió el Derecho Procesal, aunque recién muchos años después fue entendido como tal y se acuñó el término.  (abogado procesalista Málaga).