Captura de pantalla 2016 12 05 a las 16.53.38 Abogado delito pornografía infantil Córdoba

Abogado delito pornografía infantil Córdoba

¿Buscando un experto Abogado delito pornografía infantil Córdoba? Si es así, no le quepa la menor duda que está en el lugar indicado. Y es así, pues SOMOS EL PRIMER DESPACHO DE ABOGADOS DEL PAÍS, ESPECIALIZADO EN LA DEFENSA PENAL DE ESTE TIPO DE SITUACIONES, COMO ABOGADOS EXPERTOS EN DERECHO PENAL, TRABAJAMOS EN TODO EL TERRITORIO NACIONAL, CONSULTE GRATUITAMENTE Y SIN COMPROMISO. Nuestros abogados tramitan asuntos relacionados con estas situaciones tan excepcionales, en todo el país, participando incluso, en cursos de formación, en esta área concreta del derecho penal. Nuestros abogados intervienen en los asuntos más relevantes a nivel nacional. Puede comprobarlo en la página de inicio de nuestra web, donde hemos colocado algunas intervenciones en las principales televisiones del país; TVE, A3, TELE5, LA SEXTA. (Entre otras). Es por ello, por lo que contamos en nuestro bufete de abogados, con un servicio vanguardista; Un teléfono de urgencias, permanentemente atendido por abogados penalistas, (especialista en derecho penal), para resolverle las dudas, que en relación a este tipo de delitos pueda tener.

Captura de pantalla 2016 08 12 a las 9.43.30 Abogado delito pornografía infantil Córdoba

Telefono de urgencias

Según este precepto: El que captare o utilizare a menores de edad o a incapaces con fines o en espectáculos exhibicionistas o pornográficos, tanto públicos como privados, o para elaborar cualquier clase de material pornográfico, cualquiera que sea su soporte, o financiare cualquiera de estas actividades o se lucrare con ellas.

1. Bien jurídico protegido. En estas modalidades delictivas de la letra a) del apartado 1 del art. 189, el bien jurídico protegido es la libertad sexual o la indemnidad sexual dependiendo de la edad del sujeto pasivo. Según la jurisprudencia de la Sala II “el bien jurídico protegido por este delito no es otro que el de la indemnidad sexual de los menores, es decir su bienestar psíquico, en cuanto constituye una condición necesaria para su adecuado y normal proceso de formación sexual, que en estas personas es prevalente, sobre el de la libertad sexual, dado que por su edad o incapacidad, estas personas necesitan una adecuada protección por carecer de la madurez necesaria para decidir con responsabilidad sobre este tipo de comportamientos que pueden llegar a condicionar gravemente el resto de su vida, por lo cual es indiferente, a efectos jurídicos penales, que el menor o incapaz consientan en ser utilizados para este tipo de conductas” (SSTS 796/2007, de 1-10 y 803/2010, de 30-9). (Abogado delito pornografía infantil Córdoba).

2. Sujetos. El sujeto activo puede ser cualquiera. El sujeto pasivo es el menor de dieciocho años (incluido el menor emancipado), o el incapaz que define el art. 25 CP cuyo concepto prevalece respecto del registrado en el art. 199 del Código Civil dada la exigencia de una sentencia para la declaración de incapacidad. La reforma en curso sustituye, para todo el precepto, el vocablo “incapaces” por la expresión “personas con discapacidad necesitadas de especial protección”, las cuales aparecen definidas en el art. 25 CP al que también se da nueva redacción.

En cualquier caso, el consentimiento del menor o incapaz es irrelevante a los efectos de este delito (véanse SSTS 796/2007, de 1-10; 803/2010, de 30-9 y 947/2009, de 2-10). A diferencia de lo que sucede en los arts. 185 y 186 CP, donde el menor de edad o incapaz es el destinatario de los actos de exhibición obscena o del material pornográfico, en el tipo del art. 189.1.a) aquéllos aparecen como actores o protagonistas. El delito se comete aunque sea uno el sujeto pasivo utilizado. Se cometerán tantos delitos, en régimen de concurso real, como sujeto pasivos existan (cfr. SSTS 796/2007, de 1-10, 947/09, de 2- 10 y 803/2010, de 30-9; véase también la STS 15-7-93). Por su parte, señaló la Consulta 3/2006 FGE: “en el tipo de utilización de menores para elaboración de material pornográfico -art. 189.1.a)-, en tanto la conducta incide sobre menores directamente, y en cuanto ello supone un ataque a bienes personalísimos, y en un primer plano a la indemnidad sexual de los mismos, hemos de concluir que necesariamente habrán de apreciarse tantos delitos cuantos menores fueren afectados, que entrarían en régimen de concurso real”. La alusión en plural al sujeto pasivo que realiza el art. 189.1.a) no debe entenderse como exigencia típica siendo, más bien, mero resorte lingüístico o modo de expresión que, dicho sea de paso, el propio Texto Punitivo también emplea en otros artículos (vgr. art. 185 y 186). [La aludida construcción en plural sirvió a la SAP de Madrid (Sección 6a) de 6-10-2003, para afirmar, en mi opinión erróneamente, la existencia de un solo delito pese a la utilización de dos menores frente a la condena por dos delitos como recamaba el Ministerio Fiscal].

3. Conductas. Doctrina y jurisprudencia se muestran de acuerdo en afirmar que se trata de un delito de acción y de mera actividad (SSTS 796/2007, de 1-10 y 803/2010, 30- 9, por ejemplo). La exigencia típica es diferente según la modalidad delictiva. En el contexto del art. 189.1.a), captar significa detectar y atraer al sujeto pasivo ganando su voluntad para los fines o actividades que se describen en el tipo; utilizar equivale a emplear al menor o incapaz en la acción, escena o secuencia que se pretende exhibicionista o pornográfica. Ambos verbos rectores se proyectan sobre alguna de estas tres posibilidades: 1o) en espectáculos exhibicionistas o pornográficos; 2o) con fines exhibicionistas o pornográficos; 3a) para elaborar cualquier clase de material pornográfico. No obstante, al relacionar la nueva modalidad de captación con los fines exhibicionistas o pornográficos o para elaborar cualquier clase de material pornográfico resultan tipos de tendencia pues bastará, para la consumación del delito, que se capte al menor o incapaz para los indicados fines sin que sea necesario la actuación material del sujeto pasivo. En cuanto a la utilización, el precepto detiene el castigo, exclusivamente, en quien utiliza al sujeto pasivo. El que, en un momento posterior, sin haber intervenido en la utilización, trafica con el producto (película, fotografía, etc.), cometerá, en su caso, el delito de la letra

b). Por otro lado, la intervención o papel del sujeto pasivo debe ser relevante en el contexto exhibicionista o pornográfico. No obstante, en mi opinión, no es preciso que su cuerpo participe de modo directo en el episodio sexual. Bastará con una contribución efectiva. Piénsese, por ejemplo, en el menor que se le hace aparecer contemplando el contacto corporal protagonizado entre adultos. Conviene matizar que se está aludiendo, exclusivamente, a supuestos en los que el menor, con su simple presencia, está interviniendo o formando parte de un modo u otro en la escena exhibicionista o pornográfica; a casos, en definitiva, en los que la representación ha sido así diseñada para lograr un efecto determinado en quien lo contempla. Esta situación estaría comprendida en el nuevo concepto de pornografía que maneja el Proyecto de reforma pues el menor participa de la conducta sexual. (Abogado delito pornografía infantil Córdoba).

En consonancia con los arts. 186 y 189.1.b), distingue el art. 189.1.a) entre espectáculo y material pornográfico. El término espectáculo, exhibicionista o pornográfico, público o privado, admite un amplio significado pues puede consistir en cualquier clase de representación escénica realizada en directo. En definitiva, la función o montaje se lleva a cabo para ser contemplada por personas con independencia de su número. Piénsese, a tal efecto, en el sujeto que contrata o consigue que la actuación del menor se realice únicamente ante él. De hecho, la segunda acepción que a la voz espectáculo asigna el Diccionario de la RA pone el énfasis en la representación misma sin detenerse en el número de los que la presencian. Este mismo criterio ha sido expuesto por la Sala II del Tribunal Supremo (STS 24-10-2000) para quien es indiferente el número de personas destinatarias de la representación. En cualquier caso, frente al sector doctrinal que defiende que el vocablo espectáculo precisa de un número plural de espectadores1, entiendo que la discusión carece de trascendencia porque, de admitirse tal afirmación, la conducta merecería el mismo castigo pues, definitiva, también se utiliza al menor o incapaz con fines exhibicionistas o pornográficos.  (Abogado delito pornografía infantil Córdoba).

Si el sujeto activo lleva a cabo el indicado espectáculo para que lo contemplen menores de edad o incapaces comete, además, el delito del art. 185. De otro lado, tanto la voz exhibicionista como pornográfico tienen un marcado matiz sexual y la frontera entre una y otro, intrascendente a los efectos del art. 189.1.a), cabe situarla, como ha proclamado el Tribunal Supremo, en constituir expresión o representación de groseras obscenidades, tendentes a la excitación del instinto sexual, exceder de los criterios medios aceptados por la sociedad en materia sexual, carecer de la menor justificación literaria, artística o científica (SSTS 9-10-80; 15-6-83; 26-10-86), o en desbordar los límites de lo erótico y provocar una sexualidad desviada y pervertida conducente a la degradación personal (s. 29-9-84), afirmando la STS 803/2010, de 30-9 que “el concepto de material pornográfico sería el resultado de la combinación de dos criterios: el contenido exclusivamente libidinoso del producto tendente a la excitación sexual de forma grosera y la carencia de valor literario, artístico o educativo”.  (Abogado delito pornografía infantil Córdoba).

Posteriormente, se tratará esta cuestión del material pornográfico dado que el Proyecto que ahora se debate en el Congreso de los Diputados incluye en el art. 189 un concepto de pornografía infantil.

Tratamiento penal del espectador. Con ocasión del espectáculo como exigencia del tipo, no está de más tratar de buscar la respuesta que, desde la perspectiva del Derecho Penal, procede dar al interrogante que plantea la persona que como espectador presencia el mismo. Que conozca autor del presente trabajo, los tribunales no han abordado la problemática, y en la doctrina se han vertido criterios de muy variada índole. CARMONA SALGADO2 refiriéndose a la financiación, apunta que quizá quepa incluir en esta nueva fórmula de futuro a los espectadores o clientes que pagan por asistir a espectáculos de dicha índole en los que están menores involucrados. No obstante, sin querer dejar de subrayar la complejidad del problema y de reconocer el peso de las razones que se vierten, en mi opinión, reputar financiador al espectador resulta, cuando menos, forzado y, desde luego, no parece que se acomode sin beligerancia dentro del sentido que el precepto quiere dar a la palabra financiación. Item más, en un plano estrictamente cotidiano, tampoco se considera que cualquier persona que acude a un espectáculo esté financiando el mismo por el hecho de que con el dinero de su entrada se pague parte de lo que debe recibir el actor o uno de los técnicos. Otros autores se inclinan por mantener la impunidad de la conducta. Así, BOLDOVA PASAMAR3, incluye las razones por las cuales no puede reputarse al espectador como autor de la financiación; entre ellas, que se estaría situando a un mismo nivel de injusto y de reproche al explotador y al espectador, y que éste último no tiene el dominio del hecho. También se pronuncia por la atipicidad de la conducta DE LA ROSA CORTINA4. Por su parte, MORILLAS FERNANDEZ5, después de matizarla, añade que el espectador al no impedir la comisión de un delito podría incurrir en la responsabilidad criminal que establece el art. 450 del CP.

En mi opinión, la problemática del espectador no hay que tratarla en el campo de la financiación sino en el de la participación criminal con relación al tipo específico de la utilización del menor en el espectáculo. El espectáculo, como elemento del tipo, juega un papel fundamental pues es preciso partir de que para que se produzca el hecho delictivo no basta con la utilización del menor sino que es necesario, además, que sea en un espectáculo, es decir, que su actuación tenga lugar ante un público; y como el espectáculo en sí no puede considerarse como tal si no es por la presencia de una o varias personas que lo contemplan, éstas, respecto del espectáculo que, como se ha dicho, opera como elemento del tipo, son parte imprescindible para afirmar su existencia. Por ello, el espectador sería, exclusivamente en esta modalidad, un cooperador necesario pues sin él no pueda hablarse de espectáculo. Y, desde luego, tiene el dominio del hecho ya que si abandona el lugar dejará de llamarse espectáculo la representación que carece de espectador. Finalmente, como el espectáculo necesita del espectador para reputarse como tal, es indiferente que haya abonado o no precio por presenciarlo.

En trabajos anteriores6 ya se recomendaba la conveniencia de su inclusión expresa en el precepto penal pues, de la misma manera que sucede con la posesión del material pornográfico, el espectador constituye el destino y se erige en el consumidor por contemplación de la representación pornográfica. El Proyecto de reforma castiga expresamente este comportamiento en el apartado 4 del art. 189: “El que asistiere a sabiendas a espectáculos exhibicionistas o pornográficos en los que participen menores de edad o personas con discapacidad necesitadas de especial protección, será castigado con la pena de seis meses a dos años de prisión”.  (Abogado delito pornografía infantil Córdoba).

En cuanto a la expresión legal con fines… exhibicionistas o pornográficos, aparte de lo ya dicho cuando de captar al sujeto pasivo, se detiene, exclusivamente, en el propósito del agente, por lo que atrae cualquier clase acción que conlleve utilización del sujeto pasivo con dicho designio; de hecho, es tan extensa que abarca, por sí sola, el resto de conductas descritas en el art. 189.1, las cuales, no son sino ejemplos concretos de utilización.

En la elaboración de material pornográfico se prescinde de la estricta representación o función en directo tomada como espectáculo. Ya no es coincidente la acción del sujeto pasivo y la contemplación del tercero. Si bien se produce una actuación del menor o incapaz, ésta no está dirigida al público en abierto sino a ser recogida por un medio mecánico. Por tanto, la elaboración de material pornográfico hace referencia a toda actividad que, empleando cualquier elemento tecnológico, suponga la directa recepción o grabación de la acción en la que está interviniendo el menor o incapaz. Aunque resulta obvio, no está de más apuntar en este lugar que se desplaza a otras tipicidades (exhibicionismo del art. 185 o, en su caso, corrupción del art. 189.4) la utilización del menor en las labores precisas o auxiliares para la elaboración del material pornográfico (cámara, iluminación, ayudante de…etc.).  (Abogado delito pornografía infantil Córdoba).

Ha de advertirse que este apartado 1.a) del art. 189 es el único que conserva la expresión “material pornográfico” pues los siguientes párrafos ven sustituida la misma por la de “pornografía infantil” de más amplio espectro.

El matiz cualquiera que sea su soporte existente en el art. 189.1.a), introducido por la LO 15/03 obliga, en mi opinión, a realizar algunas precisiones respecto de los términos material pornográfico y soporte. Y es que con semejante construcción gramatical, el primero de ellos daría la impresión que abarca el elemento o conjunto de elementos que conforman o integran la actividad que se tiene por pornográfica, mientras que el segundo constituiría el objeto donde se almacena aquella actividad. Nótese que, en este sentido, el material sería, en sí, algo intangible si no estuviera incorporado o guardado en un soporte que, incluso, es necesario para la grabación original. No obstante, el art. 189.1, frente a la utilización directa del sujeto pasivo que describe la letra a), en su letra b) y los sucesivos párrafos solamente emplea la expresión material pornográfico que habrá de entenderla en clara alusión a algo ya elaborado y, por esta razón, quizá, la puntualización del soporte que añadió el legislador sea superflua. Esta problemática desaparece si se incorpora la expresión “pornografía infantil”.  (Abogado delito pornografía infantil Córdoba).

Todo lo anterior no debe hacer olvidar que lo que el art. 189.1.a) castiga es el hecho mismo de la utilización directa del menor o incapaz para elaborar el material. Por esta razón, no es elemento necesario para la consumación del delito lo que deviene consustancial a toda forma de grabación, esto es, la posibilidad de ser reproducida; la utilización del menor o incapaz con fines exhibicionistas o pornográficos o para elaborar cualquier clase de material pornográfico ya se produce con su intervención en la secuencia con la que pretende hacerse el material. Por tanto, el delito ha de entenderse consumado aunque el soporte en el que se grabó la acción se haya velado, borrado, deteriorado o destruido. Otra cosa bien distinta es, como se expone en el apartado siguiente, que el art. 189.1.b) parta de que exista un material elaborado en la forma descrita para castigar las conductas que relata. Afirma la STS 803/2010, de 30-9 que el delito de elaboración de material pornográfico utilizando menores de edad no requiere, para su consumación, la distribución ulterior de las imágenes que puede realizarse por personas que no han participado en dicha elaboración o producción. Por su parte, la STS 796/2007, de 1-10, dice “convencer a una joven de tan corta edad (solamente tenía doce años) para que se exhiba delante de la web.cam de su ordenador, mostrando sus pechos y pubis, constituye, sin la menor duda, una conducta exhibicionista de una menor; y conseguir también que la misma joven se masturbe ante dicha cámara, logrando así grabar tales imágenes (luego remitidas por correo electrónico a otra joven), constituye también una conducta de elaboración de material pornográfico, por cuanto masturbarse una persona en la forma indicada no puede ser calificado de conducta meramente exhibicionista o erótica, pues se adentra claramente en lo pornográfico, sin que la realidad social permita, en este campo, rebajar tal calificación, especialmente cuando en este tipo de conductas resultan implicadas personas menores de edad, como pone de relieve la fuerte reacción social que la divulgación de este tipo de hechos produce en la sociedad, suficientemente concienciada de la necesidad de protección a la infancia y a la juventud, hasta el punto que tanto las Naciones Unidas como la Unión Europea han promovido medidas adecuadas para proteger los derechos de ambas”.

Otros artículos relacionados con este son: Abogado especialista delito pornografía infantil, Abogado delito distribución pornografía infantil, abogado delito posesión pornografía infantil, abogado delito descarga pornografía infantil, entre otros.  (Abogado delito pornografía infantil Córdoba).